Y no fui.

Aveces me encuentro con imágenes de otros, de mis maestros y me digo a mi misma, sin que nadie me escuche, ¿por qué no tomé yo esta fotografía?.

There are things here not seen in this potograph,1977

there-are-things-here-not-seen-in-this-photograph-by-duane-michals

Todavía recuerdo que tenía 16 años cuando un profesor nos presentó, a Duane y a mi.  El carrusel de diapositivas giraba con un sonido muy suyo. En la pared blanca iban apareciendo una a una  las imágenes de esa serie en la que  Jesús va  New York. Recuerdo la letra de Duane sobre las fotografías. Recuerdo que me fui a casa pensando en él.  Y que desde entonces, lo sigo, lo estudio y se lo presentó a mis estudiantes, también.

Gracias a él he aprendido que la cámara fotográfica puede usarse como vehículo de la imaginación, que las imágenes o los imagos nacen es ahí, adentro, donde la ballena está hablando. También tengo una premisa que le escuché decir hace poco en una conferencia que dio en Madrid, le dijo al público, a mi; gestiona tus emociones desde las ideas, desde el arte. Ese comentario o idea suelta, lo escribo ahora en las paredes de mi taller y lo sigo como un mantra.

“Hay cosas que no se ven en esta fotografía” es una de las fotografías que habría querido pensar y tomar. Disfruto la manera en la que Duane juega con el poder de lo invisible y lo visible en la imagen fotográfica, además de establecer una relación con el espectador, que atento recorre el texto que él mismo ha escrito sobre el papel y es entonces en este preciso momento cuando la foto deja de ser solo esa foto, y aparecen imágenes nuevas en la mente de quien está mirando.

“…un borracho habla con otro borracho sobre Nixon, veo como una cucaracha camina despacio por el borde de la barra del bar…”

Rene Magritte asleep, 1965

DUANE MICHALS Rene Magritte Asleep, 1965

 

Leí alguna vez que Magritte fue quien le enseñó a Duane Michals a ser libre. Miraba sus pinturas y pensaba en la suerte que tenía, pues podía pintar lo que se imaginaba y no tenía que buscar entre la realidad que puede llegar a ser  tan aburrida (( “fotografiar la realidad es fotografiar la nada”)). El está haciendo pinturas de sus ideas, de las ideas que tiene de los objetos, de la idea que tiene sobre una pipa, no de la pipa misma.

Quisiera  haber estado ahí. Entrar a la casa de Magritte y quedarme a tomar un café después de almorzar, para luego mirarlo unos minutos así, mientras durmiera. Me habría gustado hacerle esta fotografía en la que una vez más la gravitación de lo que no se ve, se evoca con más peso. Vemos a Magritte mientras duerme, pero no vemos eso con lo que puede estar soñando.